Alfabeto de Código Morse
Cada letra de la A a la Z y cada número del 0 al 9 tiene su propia combinación única de puntos y rayas en código Morse. Aunque esto puede parecer sencillo, en realidad hay un diseño inteligente detrás de qué caracteres obtienen qué patrones.
A primera vista, los patrones parecen aleatorios: no hay una lógica alfabética obvia de por qué 'E' es solo un punto mientras que 'J' requiere cuatro símbolos. Pero Alfred Vail, quien ayudó a desarrollar el sistema, tuvo una idea inteligente: asignar códigos más cortos a las letras que aparecen con más frecuencia en el texto en inglés. Esto significa que letras comunes como E, T y A usan menos puntos y rayas, haciendo que los mensajes se transmitan más rápido.

¿Quieres ver esto en acción? Cuenta cuántas veces aparece cada letra en cualquier oración en inglés. Notarás que las letras con los códigos Morse más cortos tienden a aparecer con más frecuencia.
Mirando el gráfico anterior, puedes detectar este patrón claramente. Letras como E (·), I (··) y S (···) tienen códigos cortos porque se usan constantemente. Mientras tanto, letras menos comunes como J (·---), Q (--·-) e Y (-·--) tienen patrones más largos y complejos ya que no aparecen tan frecuentemente en mensajes típicos.
